Esta pieza consiste exactamente en un retablo pintado al temple de huevo sobre tabla, dedicado a los santos titulares y realizado por el maestro Pedro García de Benabarre en la segunda mitad del siglo XV.

Su autor nació en esa localidad ribagorzana y allí desarrolló parte de su carrera profesional como pintor, al igual que en Zaragoza, Barcelona y Lérida. Llegó a colaborar con Juan de Abadía, del que se conserva el retablo dedicado a Santa Quiteria en la Colegiata de Alquézar. Por lo general, las obras de Pedro García fueron realizadas con una "técnica mixta a base de temple con veladuras al óleo" y un estilo caracterizado por la "libertad, pictoricismo y concesión a la rápida impresión visual".

Detalle del retablo de Santa Quiteria