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Huele
a otoño, a rocío mañanero; huele a abundancia,
huele a fiestas, huele a tierra quemada de os fornigueros
este mes de septiembre en el Somontano y en la Montaña
de Aragón. Huele a pino y a sabina de los montes vecinos;
huele a higos secos, a presiegos,
a moras de barzal,
a avellana verde, a peras
forniadas, a membrillos, a cascabelicos,
a cerollas,
a fresas de pinar y de hayedo, a chordón, a nueces
y almendras escoscadas, a cebollas
en horcas, a calabazas de rabiqued, a orejones, a melocotones
abridores, a judías esbachocadas, a patatas recién
cavadas, a pimientos royos y a corals que levantan as piedras.
La falsa, el granero, el pajar, el patio, los cañizos,
los rellanos, el amasador, el trujar, el reposte, la saleta...
todo está lleno si el año ha asistiu bel poco:
Huele, huele a abundancia este mes de septiembre en la Montaña
y el Somontano aragoneses.
Fan
corona as oliveras d'as aguaderas y as de ley. La viña
es una bendición de Dios, si no la cogió a pedregada.
Los moscateles y los salceños ya están tan maduros
que se los comen as abrispas;
as ugas
d'as parras, los royales, los sanjerónimos y otros
vitaus
ya se pueden comer; las garnachas, el moristel, las parraletas,
el mamagastr, la izaca..., luego valdrán pa' vino;
el alcañón, pa'fer un toneled de clarete, ya
se pone como la cera amarillenta. Desde los caminos se cogen
un carraced
d'uga las gentes que pasan, y las veredas se llenan de de
barrascas
y de borfollos. Ya preparan las bodegas
limpiando las cubas, trujares y prensa; ya queman ajufre en
os bocoyes pa'que o vino no se vuelva agro, vinagre quiere
decir declinado en latín sin darse cuenta. Y ya el
viejo Sileno, encorvado sobre un asno, rodeado de sátiros
y de bacantes, acompaña a Baco coronado de pámpanos...
Pa'
San Gil, nueces a sacudir; pero saldrán bofas
y cucadas si tronó el día de San Juan. En alguna
badineta d' o río echarán os cascos d'as nueces,
bien machacaus, y pescarán con el alcaloide venenoso.
Casi
todos los años hay grandes temporales, ríadas
y barrancadas en este mes. Estas lluvias prepararán
el sementero; nunca fan mal en este tiempo as tronadas:
"...No
hay cuidado que un nublado
los frutos del campo lleve
porque, cuando llueve, llueve
aceite clarificado..."
Hay
qu'ir ta feria Balbastro a comprar o a cambiar os bajes (caballerías),
a subir bel par de guarros pa' críar y a comprar besque
pa' cazar
a pingued; as alaigas,
as verguetas y os cucos d'o formo están
preparaus ya fa güena cosa días.
La
Virgen de septiembre. En todos los pueblos de la Montaña
y del Somontano se guarda fiesta. Son las fiestas en algunos
de ellos y allí se congregan cientos de vecinos de
lugares próximos; las faenas agrícolas no exigen
gran trabajo ni precisión, hay deseos de descansar
después del ajetreo del verano y no falta un duro en
a ppocha; se juntan, pues, el hambre con as ganas de comer
y... ¡a divertirse tocan!
Por
las calles terrosas del pueblo, bien regadas y recién
barridas, pasará la procesión. Los mozos, con
buenos ramos de albahaca, llevarán a peaina de la Virgen
y tras de Ella irán el cura del lugar y dos más,
de los pueblos vecinos, con los ornatos sacerdotales más
lujosos de la liturgia católica, el Ayuntamiento en
pleno y las mujeres en cuchicheo e indisciplina. Y cantarán
los iniciados:
"Ave,
maris stella,
Dei mater alma..."
Misa
de tres en ringle, con sermón. En la epístola
oiremos así:
"Bienaventurado
el hombre que me escucha y que vela continuamentee a las puertas
de Mi casa y está de observación en los umbrales
de ella..."
Dos,
tres días de comer y beber bien, de jugar, de rondar,
de bailar... El más exigente vería en esto mácula
de gentilismo y reminiscencia de paganismo reprobable, pero
estas buenas gentes son incapaces de poner voluntad y reiteración
en cuanto sea pecaminoso.
Una
tarde cualquiera, a ser posible antes de que venga algún
temporal, la dueña de casa aparejará un macho
o un burro, le pondrá as argaderas y marchará
a la mejor viña. Allí, esta uga quiero y ésta
no me gusta... (as mujeres fan más mal en as viñas
qu' una pedregada), llenarán os argados
de ugas pa colgar; os alcañons grandes como perros
los escaldarán pa' fer pansas.
"San
Mateo, torda veo". As barracas ya están preparadas
con trancas y palanquetas. D' o pinar bajaran dos u tres cargas
de rampallos pa' o barracón.
O pod, as jaulas, os cestons, a torda d' o gancho, o reclamo...
A parar a las tres de la mañana, con linterna si no
hay luna; a' esparar allá a las once, y, si son días
de pasa de tales pájaros, no estará el cazador
ni u momento sin correr, sin trepar por los árboles
y sin otras actividades propias de este trabajo de fines de
septiembre y principios de octubre.
¡Y
aún dirán en Barbastro que son caras las tordas
a media peseta el par!
De
todos los pueblos montañeses y del Somontano salen
caravanas de gentes devotas que van a cumplir promesas, a
llevar limosnas y a rezar a los santos predilectos. Van muchas
mujeres; tal vez no hagan otra salida del pueblo en todo el
año; algunos hombres, pocos, las acompañan.
La Virgen de la Bella, el Pueyo; Torreciudad, escondido junto
al Cinca caudaloso; San COsme, en un rincón de la Sierra
de Guara; el Treviño; La Virgen de Dulcis; San Joaquín
de Abiego; San José, de Casbas... son los santuarios
más visitados en este mes de descanso y de bienandanza.
De San Cosme traerán "midas" que los chicos
y mayores se atarán en la muñeca derecha bien
convencidos de que la sencilla cuerdecita roja y blanca ahuyentará
todo mal mientras se lleve y se rece a diario a...
"San
Cosme y San Damián
que debajo una peña están,
con médico u sin médico
si enfermas te curarán..."
Y
luego viene San Miguel. ¡Con qué complacencia,
con qué sana alegría veíamos en a iglesia
d'abajo, cuando éramos chicos, que el santo hundía
su lanza en la boca rabiosa de aquel diablo impotente!
El
día de San Miguel bajan los ganados de las sierras,
y menudean las escenas de afecto recíproco, y no sé
si también reflexivo, entre las gentes sencillas y
las cabritas retozonas. Los criados y críados y críadas
que cambian de amos también tienen fiesta; ronda, baile
y brenda. Algunas han ido ya a casa del maestro a que les
sacase a tarifa porque s'en salión de servir antes
d'hora. El mozo mayor de mulas, el mozo del segundo o del
tercer par de mulas, el mozo de jada, el mozo de "pa'
todo"... se llenan la boca de orgullo cuando dicen: yo
voy este año ta casa de Mairal; yo, ta casa Laspuertas;
yo, ta casa Mateu; yo ta casa Marcellán m' afirmau.
Septiembre.
A cazar conejos en as Toscas y perdices en Barricolla. Alguna
vez vienen os de Zaragoza pa' ir ta Sevil a matar jabalíes.
Si suben más tas montañas d' a güega de
Francia...
"Mi
alma hace un alto en el salto
que proyectan esquivos los chivos..."
Y
envidio el rifle y el ojo de Don Lorenzo Almarza.
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