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Por
Félix
A. Rivas a partir de un estudio que ha contado
con la ayuda del Centro de Estudios del Somontano de Barbastro
e
auténticas joyas pueden calificarse las pequeñas construcciones
en las que, con ingenio y habilidad, los habitantes del
río Vero supieron procurarse un cobijo en el que protegerse
del frío en invierno o de una inoportuna tronada las tardes
de verano. [SIGUE]
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