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En el campanario de Salas Altas hay en la actualidad tres
campanas, conocidas tradicionalmente como la MEDIANA,
la GRANDE y la PEQUEÑA o DOMINGUERA. Están
realizadas en bronce y pesan 650, 900 y 428 kg. respectivamente.
Fueron colocadas y bendecidas el 31 de diciembre de 1941
con toda solemnidad.
Según
la inscripción que consta en la campana Mediana,
las fabricaron los Menezos de Meruelo (Santander), una
antigua saga de campaneros que trabajaron por toda España,
y al parecer tuvieron un taller en Barbastro durante algún
tiempo, donde también refundieron la campana mayor
de la Catedral en ese mismo año.
Las
campanas de la Candelera tienen los yugos de madera, que
fue suministrada por personas del pueblo. Hay que destacar
que la madera es el mejor material para fabricar el yugo
de las campanas ya que aísla mejor las notas y
defiende más a la torre de las vibraciones que
se producen al tocar las campanas frente a otros materiales
que se colocan ahora. La copa es de bronce y el badajo
es de fundición. La campana Mediana tiene inscrito
el nombre de "Santa Bárbara", nombre
muy común en las campanas por su protección
contra las tormentas; la campana Grande se llama "María
de las Candelas", y la campana Pequeña o Dominguera
está dedicada a "Los Caídos por Dios
y por la Patria".
El
contrato de fundición fue firmado el 7 de agosto
de 1941 entre la Comisión Gestora del Ayuntamiento,
la Junta de Administración de la Ermita de La Candelera
y la Parroquia, y D. Ramón Menezo Pellón,
fundidor de campanas. Este último se comprometía
a fundir para el pueblo de Salas Altas cuatro campanas
(tres para la torre y una para la parroquia), cuyo precio
sería de tres pesetas el kilo después de
fundidas las campanas. El pueblo aportó el material
para la fabricación, 2573 Kg de bronce, y el fundidor
estableció como garantía de su obra 10 años;
en caso de defecto deberían volver a refundirse
las campanas dañadas. Firman el contrato el fundidor,
D. Ramón Menezo; el Cura Párroco, D. Francisco
Trell; el Alcalde, D. Anastasio Bistuer; y los representantes
D. Mariano Bistuer; D. Francisco Subías, D. Santos
Cuello, D. Leonardo Subías, y D. Alberto Cuello.
El
peso final de las cuatro campanas fue de 2064 Kg. en total,
a partir del cual se calculó el precio a satisfacer.
Las campanas Mediana, Pequeña y la Parroquial le
fueron pagadas al fundidor el 20 de diciembre de 1941,
abonándole por ellas 3.492 pesetas; la campana
grande le fue liquidada en el mes de marzo, y costó
2.700 pts. En este momento, el alcalde que firmó
el pago era D. Pascual Pueyo. En total, se pagó
al fundidor 6.192 pts. En el montaje de las campanas participó
el herrero del pueblo D. Joaquín Cucurull, así
como el carpintero D. Jesús Palacio en la fabricación
de los yugos, que fue ayudado por dos carpinteros más
de Naval.
Los
costes de la instalación de las campanas y de otros
trabajos en las dos iglesias ascendieron en total a 15.259
pts, de las cuales los vecinos del pueblo pagaron 13.933
pts según reparto distribuido entre todos los contribuyentes;
el practicante Sr. Guillén puso 5 pts y de los
fondos de la ermita de La Candelera se aportaron las 1.321
pts. restantes.
"Y las mulas no podeban"
Cuenta
la tradición oral que el trabajo más costoso
fue el de subir las campanas hasta el pie de la torre
por el antiguo camino, una senda estrecha y de gran desnivel,
sobre todo al atravesar la partida llamada Buchetosa.
Se fabricaron unos estirazos, el de la campana Grande
con ruedas, que debían ser arrastrados por las
mulas.
La
primera campana fue la Mediana, y la subió José
Mª Salas las mulas de casa Joaquín Pueyo,
una mula de casa Dionisio y otra de casa Miranda. La campana
Dominguera fue la siguiente; Mariano de Juan guiaba las
mulas de su casa y las de casa Pedrochil. La campana Grande
se subió en tercer lugar con cuatro mulas de casa
Castillón y otras de casa Mateu, que eran guiadas
por Mauricio Boira. Se puede imaginar la dificultad de
las mulas en arrancar, por el peso y el mal estado del
terreno, ya que era diciembre. El mulatero, incapaz de
conseguirlo de otro modo, tuvo que pedir permiso a las
autoridades para gritar un "reniego" a los animales,
que respondieron de inmediato y consiguieron llevar al
pie de la torre su pesada carga.
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En o campanal se conseban tres campanas con os nombres
populars de ra GRANDE, ra MEDIANA y ra CHICOTA. Se fizon
en bronze y pesan 900, 650 y 428 kilos. Se colocón
en a torre y se bendijon o 31 de abiento de 1941. Seguntes
pone en a mediana las fabricón os Menezos de Meruelo
( Santander ), una saga de campaneros que treballón
por bellos territorios y paize que tubon un taller temporal
en Balbastro en o que fundión a campana mayor de
ra Seo en ixe mesmo año. Ro chubo ye de madera
y ro batallo ye de fundición y ye atau en as campanas
con ligallos. Ra campana mediana se cristianó con
o nombre de Santa Bárbara ( propio de campanas
de tronada ) ra grande con o nombre de "María
de las Candelas " y ra chicota s´adedicó
a "los caidos por Dios y por la patria".
Ro
contrato de fundición se firmó ro 7 de agosto
de 1941 entre ra comisión fita en o Conzello, ra
junta de ra Candelera y ra parroquia por un lau y ro fundidor,
Ramón Menezo Pellón por l´atro. Iste
zaguero se comprometeba a fundir ta ro lugar 4 campanas
( tres ta ra Candelera y una ta ra ilesia ) á un
prezio de tres pesetas o kilo dispués de fundir.
O lugar replegó 2573 kilos de bronze y ro fundidor
reclamó diez años de seguranza: si ras campanas
saliban malas, se teneban que fundir de nuebas.
Al
rematar, as campanas pesón 2064 kilos y con iste
peso se fizon as cuentas. As campanas mediana, chicota
y de ra ilesia se pagón a ro fundidor o 20 d´abiento
de 1941 ( costón 3492 pezetas ); ra grande se pagó
en marzo y costó 2.700. L´alcalde que firmó
ro recibo fue Pascual Pueyo, y en conchunto se pagón
6192 pezetas. Ta colocar- las calió l´aduya
de ro ferrero D. Joaquín Cucurull y de ro carpintero,
D. Jesús Palacio, que fabricó dos chubos
con l´aduya de dos carpinteros de Nabal.
A
la fin, calió desempochar por as campanas y atros
teballos 15.259 pezetas que alportón os vecinos
á comunal (13.933 pezetas), ro praticante ( 5 pezetas
) y ro que quedaba salió de ras perras que teneba
ra ermita.
Seguntes
a tradición oral un contornillo fue que ras campanas
puyasen por o camino antiguo, un turrumberocon desnivel,
sobre tó en apartida de Buchetosa. Se fabricón
bellos estirazos ( ro de ra campana grande con ruedetas
)ta que ras mulas lo arrastrasen.
Ra
primera campana que brincó cara t´alante
fue ra median; estiraban as mulas de Joaquín Pueyo,
una de casa Dionisio y atra de casa miranda y feba de
guía José M. Salas. A dominguera la subiba
Mariano de Juan con mulas de casa suya y ras de casa Pedrochil.
Ra grande marchó ra zaguera, empentada por cuatro
mulas de casa Castillón y ras de casa Mateu guiadas
por Mauricio Boira. Ra faina era grande, ras mulas no
podeban y ta desfer a martingala y con premiso de ro mosen
o mulatero prenzipió á charrar con os animals
seguntes o costumbre en istas fainas, a reniegos ta mirar
si tiraban cara t´arriba.