Por el arte rupestre del Parque Cultural del río Vero

RUTA EN COCHE Y A PIE

Conociendo nuestros orígenes

A través de esta ruta conoceremos los orígenes del hombre, por qué eligieron los abrigos para plasmar su arte y que perseguían con ello. De paso nos adentraremos por un paisaje único, en las proximidades de Radiquero.

Abrigo de Arpán

En el km 9 de la carretera Colungo – Arcusa existe un pequeño aparcamiento y paneles informativos. El vehículo debe dejarse en este lugar, para continuar el trayecto a pie por un sencillo y bien indicado sendero. En tan sólo 30 minutos se llega al abrigo de Arpán, protegido con rejas. Existe un servicio de visitas guiadas, lo que permite contemplar con detalle todas las pinturas que contiene. Desde el exterior también es posible apreciar algunas de las figuras, especialmente su magnífico ciervo levantino (entre 8.000 y 3.000 a.C).

Fuente del Trucho

Tras regresar por el mismo sendero y llegar a una mesa de interpretación se puede continuar descendiendo por la ladera, siguiendo el trazado de un sendero amojonado que conduce a la cueva de la Fuente del Trucho. Es el único lugar en Aragón donde han sido halladas pinturas paleolíticas (entre 20.000 y 18.000 a.C.). Aunque en la actualidad no es posible penetrar en ella, en el Centro de Interpretación del Arte Rupestre existe una reproducción de su interior.

Mallata

Para realizar a pie el pequeño itinerario que lleva a los abrigos de Mallata, debe dejarse el coche en un pequeño aparcamiento situado junto a la carretera y en el que hay paneles informativos. En tan sólo 20 minutos es posible llegar al primero de los covachos, enclavado en una gran pared vertical y al que se accede fácilmente a través de escaleras metálicas. A muy poca distancia, y en el extremos opuesto del tozal de Mallata, se encuentra el segundo de los abrigos con pinturas rupestres, también perteneciente al denominado arte Esquemático (entre 5.000 y 1.500 a.C.). Desde ambos lugares se disfruta de unas panorámicas excepcionales del soberbio cañón del río Vero, así como del majestuoso vuelo de grandes aves rapaces, como el buitre leonado, el quebrantahuesos, el águila real…

Abrigos de Barfaluy

En la bella plaza de Lecina se toma el sendero que conduce a los covachos de Barfaluy. El tiempo necesario para llegar a los abrigos es de una hora. Se atraviesa un extenso encinar en el que todavía pueden verse algunos claros desprovistos de vegetación, ya que en estos mismos lugares se situaron varias carboneras para obtener el carbón vegetal.

En los paredones calcáreas del barranco de la Choca, afluente del río Vero, se encuentran los covachos de Barfaluy. Gracias a las visitas guiadas existentes, puede accederse al interior de los abrigos y observar con detalle las pinturas rupestres de carácter esquemático (entre 5.000 y 1.5000 a.C.). El alto grado de abstracción de las figuras y la presencia de numerosos símbolos desconocidos, acrecienta el misterio y el interés por contemplar unas pinturas ejecutadas por sociedades agrícolas y ganaderas del Neolítico y de la Edad del Bronce.

Abrigo de Quizáns

Ambos abrigos se encuentran en la margen derecha del río Vero, al norte de Alquézar, existiendo varios modos de acceder hasta ellos.

Si se desea visitar estos abrigos, puede tomarse un sendero que parte de las piscinas de Alquézar en dirección a las balsas de Basacol. Desde este lugar es posible divisar hacia el norte las cuevas de Quizans, a las que se llega por el camino que atraviesa un almendreral primero y un pinar después. En dicho pinar existe una bifurcación de dos caminos, siendo el de la derecha el que conduce a los abrigos de Quizans, con pinturas esquemáticas. Tras su visita hay que regresar a la bifurcación señalada, donde se debe tomar el sendero de la izquierda.

Ciervo de Chimiachas

Tras ascender por la ladera y llegar a una pista de tierra, seguiremos hacia la izquierda para alcanzar una pronunciada vaguada, en la que se toma el sendero de la derecha que se introduce en el barranco de Chimiachas. A unos 45 minutos de este lugar, y tras recorrer su cauce estrecho y sombrío, se llega al abrigo que atesora la más bella y perfecta representación de ciervo levantino existente en todo el conjunto del Río Vero (entre 8.000 y 3.000 a. C.)

A Quizans y Chimiachas también se puede acceder desde Radiquero y Alquézar, pasando por la pequeña población de San Pelegrín.