|
Charles
Merigot
Monique Neveu
La
carrasca de Oliván
En
la orilla derecha del rio Alcanadre, en el Valle de Rodellar
, frente al cerro donde aparece la ermita de la Trinidad,
se puede ver, como en cuclillas, en la vertiente de la Sierra
de Arangol, un bulto oscuro : la carrasca de Oliván.
Su tronco cuya circunferencia llega a casi 4 metros no se
ve desde fuera. Queda completamente disimulado por la fronda
del arbol. Una fronda regular, hemisferica, que baja hasta
el suelo, delimitando un espacio de 300 m2. Debajo de esta
cupula vegetal donde no se puede entrar sino doblandose, reina
una atmósfera a la vez misteriosa y solemne al igual
que la de una capilla. ¿Cobijó encuentros y
asambleas este árbol símbolo de fuerza y justicia?
¿Se negociaron asuntos públicos o privados a
su sombra? No lo sé, pero sé que fue cuidado desde
varias generaciones y que esa solicitud vale testimonio de
un gran respeto de parte de los vecinos del Valle.
Los
cajigos de Naya
Al
pie de la roca que fue "castillo de los moros" conquistado
hacia 1085, en Naya, al sur de Pedruel, crecían hace
40 años, 5 magnificos robles o " caxigos ". Entre los
troncos y la paridera vecina se extendia una valla donde se
encerraban los corderos alimentandose de la avena sembrada
alli. Ahora solo quedan dos robles. Uno de ellos, llamado
"la pesebrera" mide mas de 10 metros de circunferencia con
una altura de 20. A los bueyes con los cuales se labraban
los campos cercanos se les daba de comer en un pesebre al
pie del tronco y de alli le viene su nombre. Se dice que no
crece desde hace 300 años y considerando otros ejemplares
de robles conocidos en otras zonas, bien se podría
decir que tiene mas de 800 años, quizás 1000.
Pertenecen a la casa Alpín de San Saturnino, que los
cuida desde varias generaciones. El tercero que quedaba cayó
hace 10 años y sus raices aun se pueden ver.
|